El difícil nudismo mesetario

Nosotros vivimos en una ciudad de interior, Cáceres, más bien pequeña. La playa más cercana está a unos 350 km. No hay asociaciones naturistas, ni piscinas, ni spas, ni lugares al aire libre reconocidos como tales (siempre puedes empeñarte en esconderte en un recóndito rincón en algún pantano o río, pero no entiendo del todo eso como nudismo). Como novedad “exótica”, hace pocos años abrió a menos de media hora de aquí un pequeño camping naturista llamado Las Grullas, que no conocemos puesto que no admiten niños (parece estar orientado a jubilados nórdicos que vienen a invernar a estas tierras, como las mismas grullas).

No es un tema “sobre el que se hable”. No creo que por tabú, sino porque, simplemente, es un entorno, en fin, poco propicio para eso que la Federación Internacional de Naturismo define como la “práctica del desnudo en común”. Buena parte de nuestros familiares y amigos saben que vamos a menudo a playas nudistas, algunos, incluso, que vamos cuando podemos a centros naturistas (esto es algo más difícil de encajar, quizá). Pocas veces se nos ha dado la oportunidad de ir acompañados y es algo que, sinceramente, nos gustaría.

Y sin embargo, unas cuantas veces nos hemos encontrado con paisanos, a veces conocidos, otras no, en playas, campings y urbanizaciones. ¡A cientos de kilómetros de nuestra ciudad!

Y sin embargo, en una rápida zambullida en Google sobre nudismo en Extremadura, se percibe curiosidad, gente que de manera aparentemente sana querría saber de lugares y gente con quién practicarlo.

Algo falla, y posiblemente sea la comunicación, el pudor a hablar abiertamente de algo que quizá no es tan minoritario como creemos.

¿Cómo creéis que podríamos solucionar esto? ¿Cómo vivís el nudismo en vuestro entorno habitual?

Sorpresas

Creo que siempre he sido nudista. Recuerdo que cuando tenia doce o trece años me reñía mi madre porque ya estaba mayor para salir al patio en cueros, que me podían ver los vecinos. Si es verdad que luego se me olvidó y pasé unos años de travesía por el desierto textil hasta que ya siendo universitario, volví por el buen camino.

Leyendo la entrada de mi compañero Carlos sobre el camping Cala del Aceite recordé algo que me ocurrió en la playa de El Palmar. Os pongo en situación: una de las primeras veces que tomaba el sol desnudo, con lo que aun estaba algo oxidado, con la sensación de que te mira todo el mundo. Bueno pues llevaría una hora o así cuando oigo que me llaman por mi nombre. Al girarme me encuentro con una compañera de clase en la universidad. Hoy día me daría un poco igual pero en aquel entonces me moría de la vergüenza. En ese momento no sabía si darle dos besos o que porque estaba bocabajo y me vería si me daba la vuelta. Ella se dio cuenta de mi incomodidad y me dijo que si me molestaba se marchaba y le dije que no que es que no la esperaba allí. Ya me contó que estaba buscando a sus padres, que estaban en aquella playa. Que eran toda la familia nudistas pero que no sabía que yo lo fuera. Fueron los padres los que la encontraron a ella porque la vieron a lo lejos y fueron a su encuentro. Al final si me tuve que dar la vuelta para saludar a sus padres. Estos me invitaron a que si estaba solo me quedara con ellos e incluso me invitaron a comer en un chalé que tenían por la zona. Sin esperarlo pase un muy buen día acompañado de otros nudistas.

No sabía si esto era digno de contarlo por aquí pero aún así lo he hecho para dejar esta reflexión: ¿cuanta gente de nuestro alrededor practicará el nudismo y no lo sospechamos siquiera? ¿son naturales las reservas a la hora de hablar de ello en nuestro entorno?

 

 

Desayunos en el Portus

Soy de esa extraña especie de gente que hace cosas atípicas , por ejemplo, levantarse temprano aunque no le toque ir al trabajo. Siempre he pensado que si hay que madrugar para disfrutar de un “espléndido” día de trabajo, más hay que hacerlo para un “monótono” día de vacaciones (…o es al revés?). Hoy domingo, es uno de esos días, y mientras el hombre del tiempo que vive en mi tablet dice que fuera hay cero grados, mi imaginación no puede dejar de volar al pasado llevándome a los desayunos en el Portus.

Ese olor a café de cafetera italiana, fruta fresca, tostadas….todo eso desde la terraza del bungalow observando como se despereza el día mientras ellas duermen, y como aparecen los primeros movimientos vecinales, en calma, sin ruido, sin tráfico , humo, frío, como si todo fluyera de una manera amable. Y sobre todo sentir ese “fresquito” mañanero en todo tu cuerpo, saludando al sol y dando gracias al Universo por recibir tanto, son sensaciones que al menos a mi, me reconfortan y me dan argumentos para volver siempre que huelo a café de cafetera italiana de toda la vida.

¿Y por qué no un poco de deporte?, otra extrañeza más, madrugar para hacer deporte. Aunque el camping , por razones obvias , tiene limitaciones hay cosas positivas, la primera es que te ofrece un gimnasio que resta poco a la imaginación ( nota mental, la próxima vez echarle un vistazo). El hecho de que el camping esté construido en parte en una ladera, le dota de unas preciosas cuestas que te permiten realizar series de running ( si es tu disciplina) o incluso salir fuera de las instalaciones. Para mi gusto, ese tipo de deportes los prefiero realizar con ropa porque es menos lesivo ( rozaduras). Y la última posibilidad es que hoy en día, en cualquier parque puedes idear una rutina de trabajo funcional suficiente para sentirte tonificado. Pero el Gran Premio es llegar a la playa, desnudarte, estirar y darte el primer baño del día ( debería ser disciplina olímpica), y hacerte unos “cortos” si lo anterior no te resultó suficiente.

Para culminar el inicio del día, una ducha al aire libre, desnudo, antes de regresar a la casa hace que la reconciliación con el mundo se vuelva brutal…y ya puedes ir a comprar el pan para las tostadas del día siguiente.

Y mientras escribo, recibo una feliz noticia, ha subido la temperatura, ya tenemos un grado centígrado, esto promete, voy a ir preparando otro tanque de café de cafetera Italiana de toda la vida.

El camping Cala del Aceite

Tengo que empezar diciendo que mantenemos una relación especial con este lugar. Fue allí donde mi pareja y yo comenzamos –hace ya casi veinte años, nosotros teníamos, más o menos, otros tantos- a hacer nudismo juntos; primero, en las playas de los alrededores, pocos años después en el propio camping. Incluso, nuestro primogénito fue engendrado allí.

Lo descubrimos por casualidad, una primavera, en una época en la que la información en internet no era tan abundante como ahora. Los dos o tres años siguientes veces nos alojamos en él, con nuestra pequeña tienda de campaña, como en un camping convencional en el que pasábamos muy poco tiempo, ya que apurábamos de sol a sol explorando las playas y calas (nudistas) de la zona. En un rincón, había un recinto cerrado con un cartel en el que se leía algo así como “Prohibido el paso. Sólo con autorización”; pensamos que sería una zona reservada a fijos, o algo así. No sé cómo –quizá lo mencionó el recepcionista, un tío muy simpático- nos enteramos de lo que ocultaba era una zona nudista.

La curiosidad me quemaba, y, por supuesto, a la mínima me “colé”. Sin dar un paso más allá de la puerta, con una mezcla de inquietud y culpa, temiendo que fuera a sonar una alarma como las de las cajas de los supermercados, me despojé de camiseta y bañador. Creo que aún recuerdo la agradabilísima sensación de andar desnudo por primera vez fuera de una playa. Coño, ahí va alguien. Disimula, pon cara de naturista experimentado. Un tipo con un barreño lleno de loza, por supuesto, en pelotas… “- Buenos días”; “-Eh…hola”. Más adelante, unos chavales jugando al ping-pong. Una pareja de ancianos tomando el sol en tumbonas en su parcela. Una joven pareja con la toalla al hombro entrando a la piscina. Chapuzón. Nadie repara en que soy un “intruso”. Se lo cuento a mi chica, y consigo convencerla para entrar de nuevo con el poderoso argumento de que ese día soplaba un levante fuerte con el que no se podía estar en la playa. Nos infiltramos de nuevo, y pasamos el día en la piscina. Nos gusta, mucho.

Así que la próxima vez que fuimos al camping, ya nos alojamos en la “Zona Naturista”. Y hasta hoy.

Desde entonces hemos conocido otros campings, urbanizaciones, etc., donde disfrutar del nudismo “twenty-four-hours” y, sin ser el mejor en algunos aspectos, sí que nos sigue pareciendo una opción muy agradable. A Continuación, intentaré describiros por qué.

 

El Camping

Captura

El camping está a escasos kilómetros de Conil de la Frontera, en la provincia de Cádiz, una de las que más opciones da al nudismo. Su nombre se debe a la preciosa cala de la que dista unos 300 metros.

Es muy extenso, con abundante arbolado. Tres cuartas partes son “textiles”, y en ellas se encuentran  algunos servicios comunes como el bar-restaurante, supermercado, pistas deportivas, recepción, etc.

La Zona Naturista se encuentra al fondo, bien delimitada por tupidos setos y puerta cerrada. Tiene más de 100 parcelas que dan sensación de amplitud, dos bloques de aseos, piscina, lavaderos, etc. Al margen del uso nudista, objetivamente tiene notables ventajas sobre la “textil” ya que es de construcción más moderna: parcelas amplias (¡en gran parte, con césped!), baños mejor conservados (mixtos, con duchas abiertas), piscina bonita, de buen tamaño y muy limpia, sauna, baño turco y jacuzzi de uso gratuito (nocturno, y para adultos. Ya sé lo que estáis pensando: no, no es un lugar para el desenfreno sexual, os lo prometo).

Pero quizá más importancia que lo “material” tienen las buenas vibraciones del ambiente distendido, respetuoso y tranquilo que siempre hemos encontrado. Bien distinto a la “zona textil”, muy ruidosa y prácticamente atestada en verano, en la parte nudista nunca hay demasiada gente (no más del 60% de ocupación en temporada alta, diría).

El perfil de la gente es, por supuesto, muy diverso. Podríamos decir que en primavera y otoño predominan los jubilados de otros países europeos, y en verano, las familias españolas.

Como no todo es color de rosa, es justo que os hable también de sus inconvenientes:

  • El horario de la piscina es algo restringido, y en esta falta césped para tomar el sol con más comodidad.
  • Hay que atravesar toda la zona textil para ir a la tienda o al bar (hay un pequeño bar en la zona nudista, pero hace muchos años que no lo vemos abierto).
  • El carácter de la dueña (no sé si alemana, o polaca) es francamente difícil. Particularmente molesta resulta su falta de comprensión hacia niños y adolescentes que no se sienten cómodos desnudos.

 

Las Playas

He aquí el principal hándicap, en mi opinión. Hay muchos otros campings naturistas que no están en playa, y no pasa nada, pero para nosotros un acceso directo a una buena playa nudista es importante a la hora de decidir lugar para nuestras vacaciones.

La aledaña Cala del Aceite, de aguas tranquilas que la hacen ideal para familias con niños, y resguardada del temido levante, no es nudista, y en los últimos años, en verano, se pone a tope. Nosotros si habitualmente no vamos es precisamente porque no nos gusta el exceso de “densidad”; pero, cuando hemos ido no hemos renunciado al nudismo en alguno de sus extremos (dándose, por cierto, el curioso fenómeno de que al rato más gente se desnudara cerca de nosotros).

Desde la zona nudista hay una puerta directa al exterior del camping, sin tener que pasar por la parte textil, desde la cual, en un paseo de cinco minutos que si quieres puedes hacer desnudo, llegas a la pequeña Cala Melchor. Pequeña y muy pequeña cuando sube la marea.

A menos de cinco minutos en coche, diez en bici, o media hora a pie, están las Calas de Roche, a partir del faro del mismo nombre. Son muy hermosas, y en cualquiera se puede estar desnudo si no te importa que el porcentaje de gente con bañador sea del ¿90%? Buena elección si sopla levante, ya que los acantilados que las cierran por detrás las resguardan completamente.

Pero sin duda la mejor opción para nosotros es la Playa del Palmar. Dependiendo del tráfico, desde el camping se tarda unos 15 minutos en coche, pero la recompensa merece la pena: una infinita playa de arena perfecta, donde poder dar larguísimos paseos desnudo, poca gente, ambiente tranquilo y, por zonas, mayoritariamente nudista.

Más lejos, hacia el sur, hay otras buenísimas opciones en Caños de Meca, el Cañuelo, Bolonia

P1020861-1024x575.jpg

En conclusión

Si bien no es tan grande y completa como otros centros (Almanat, El Portús, El Templo del Sol,…), la Zona Naturista del camping Cala del Aceite es muy recomendable si huyes de la masificación, buscas recorrer variedad de buenas playas y calas (con coche, eso sí), o te aventuras por primera vez a unas vacaciones al desnudo.

Un pequeño vídeo, aquíimage_61697_tif_640x480_q85

Falsos profetas

Falsos profetas_thumb[4]

Acuño este termino procedente de la biblia, libro en el que ya se advertían sobre su presencia, para referirme a todas aquellas personas que se hacen pasar por lo que no son, y en el caso que nos acomete que es el nudismo, gente que se hace proclamar naturistas o nudistas sin realmente serlo.

Es un tema peliagudo pues habría que definir primero que es ser nudista o naturista (aunque ya en el decálogo que se publicó en una entrada anterior se dejo mas o menos claro). Por otra parte no soy muy amigo de las etiquetas ni de clasificaciones maniqueistas (por seguir con la jerga bíblica al uso), pero en el movimiento nudista-naturista existe un comportamiento muy extendido que confunde los términos y piensa por ejemplo que nudismo es llenar las cuentas en las redes sociales en las que participan con fotos de bellas y gráciles mujeres desnudas que en muchos casos roza el erotismo, o con las coloquialmente llamadas “fotopollas”: “Como soy nudista me hago una foto tumbado en la cama en la que solo se me vea el pene y si lo tengo un poquito alzado mejor, para no quedar mal…tu ya sabes”.

Si te das una vuelta por una red social cualquiera como pueda ser twitter que no censura la desnudez y pones en el buscador “nudismo”, enseguida apareceran cuentas que se ajustan a la descripción que comento. Comprobarás que muchos incluyen en su nombre de perfil palabras como “nudista” o “naturista”, pero luego al entar en su cuenta veras que el contenido se aleja de lo que es nudismo y se acerca más al erotismo. Que como se decía en una entrada anterior, tampoco pasa nada a priori, los nudistas somos tambien humanos con una sexualidad muy presente en nuestras vidas (o al menos como cualquiera deseamos que este muy presente) pero creo que sabemos distinguir entre lo que es nudismo-naturismo y erotismo y no mezclar ambas cosas.

Hablo de las redes sociales porque es un poco el motor que promueve las relaciones huamanas en los ultimo años y muchos de los que hoy somos amigos y compartimos aficiones comunes, nos hemos conocido a raíz de estas formas nuevas de comunicación. Pero el concepto de falso profeta referido al nudismo no sólo se da en las redes sociales sino que hace también acto de presencia en otros medios mas habituales para los nudistas como pueda ser una playa, una piscina o un Spa. ¿Quién no se ha encontrado alguna vez en uno de estos lugares rodeado de personas que buscaban otras cosas más allá de tostarse al sol?

Quiero pensar que esta tendencia a confundir las cosas es propia del desconicimiento, motivado en muchas ocasiones por esos falsos profetas que difunden un nudismo que no se corresponde con esa forma de vivir nuestra desnudez y ajena de forma sana, natural y respetuosa. La falsa propaganda hace al final que mucha gente que se acerca de nuevas al nudismo se confunda y piense que el nudismo son mujeres desnudas y penes erectos, porque eso es lo que ve en las cuentas de twitter “nudistas”.

Para mi el nudismo no es sexo, ni morbo, ni erotismo, pero hay mucha gente ahi fuera que si lo cree, porque lo ha visto en twitter, porque alguien le ha contado que es así o porque es lo que él quiere que sea.

Asi que como decian en una serie de mi infancia….”tened cuidado ahí fuera”.

La obsesión del buen nudista

No tocar este tema en nuestro blog, sería como negar la existencia del día y la noche, me refiero a uno de los aspectos que relacionan nudismo con sexo.

Son tantos los vínculos (mayoritariamente polémicos) entre ambas prácticas, que de momento me conformaré arrojando una reflexión al espacio infinito de internet…¿por qué nos obsesiona tanto que la sociedad confunda sexo con nudismo?. ¿Por qué nos obsesiona desmarcarnos de esa etiqueta?.

Probablemente si cada una de las personas que nos leen hacen un repaso mental de las experiencias sexuales que han presenciado en una playa nudista, el porcentaje de “accidentes sexuales” no sea tan alto…..eso si, recuerdas casi todos, porque son “escandalosos”? Y porque en el fondo, asumámoslo, nos llaman la atención ( hay que recordar a quienes no lo sepan, que nos quitamos la ropa, no el cerebro reptiliano…seguimos siendo animales, hay un jodido mono en nuestro interior ); pero insisto, suenan muy fuerte y todo el mundo se hace eco del notición:” en tal playa follan!!! Son unos guarros!!! Y mis hijos no tienen porque ver gente desnuda!!!” ( y qué coño haces llevándoles si es tan malo? No será que eres tú quien quiere ver gente desnuda y no te puedes deshacer ni de los niños ni de tu estúpida moral?). Y ya tenemos el lío, los textiles cuelgan el cartel, encienden las antorchas y tenemos que preocuparnos en “lavar nuestra imagen” para que sepan que nos gusta el sexo como a ellos, pero lo solemos hacer sin molestar a nadie. Y sobre todo para evitar el efecto llamada de mirones, gente en busca de sexo y políticos con ganas de votos conservadores aunque suponga pasar por encima de las libertades individuales de los ciudadanos. En resumen lavar la imagen para conservar el spot playero.

Me niego a creer que este tipo de cosas sólo pasan en las playas nudistas, sobre todo porque también he presenciado espectáculos en playas textiles ( y mira que voy poco), peeero con ropa! Ese vuelve ser el problema, la desnudez, no el sexo.

Sobra decir que depende del tipo de playa que vayas la temperatura de los bañistas puede ser más alta o baja, más familiar o más de ligoteo ( aunque cuando por error hemos caído en alguna de las segundas por desinformación -época pre-internet no tan lejana) mi chica y yo fuimos super respetados, diría que más que los topless en las textiles.

En conclusión creo que aunque no es “pa tanto” si hace mucho ruido y nos daña como colectivo. El hecho de que se nos pueda acusar de “exhibicionismo” (penado cuando hay menores cerca!), es una mancha en el expediente difícil de borrar, que incluso puede ser utilizada con otros motivos más allá de los morales ( se me ocurre que incluso urbanísticos).

¿ Son nudistas realmente aquellos que van a accidentarse sexualmente a un arenal público? ; ¿el resto de nudistas deberíamos llamar la atención en ese sentido e impedirlo? Prefiero dejar el melón abierto a todas las opiniones.

El sexo es algo maravilloso, al aire libre o debajo de una manta, pero como siempre, respetando a todos, incluso a la propia playa.

Las fases del Nudismo

AAEAAQAAAAAAAAp_AAAAJGUwMjBhYzg3LTI4MzctNGU4Ny1hN2FmLTA0NTg4ZWVmNmU2Mw

Como cualquier actividad que se realiza en la vida se requiere un aprendizaje. Uno no llega y ya empienza sabiéndolo todo sobre algo, sino que requiere una evolución donde vas cogiendo soltura y conocimiento… por lo que en el nudismo no es diferente.

Por supuesto siempre hay que lo lleva innato y no le hace falta más que un poco de práctica para desarrollar de forma plena una actividad, vease un Mozart que con 11 años compuso su primera Opera o un Jimmy Hendrix que cogió un dia una guitarra sin que nadie le enseñara y se convirtió en un mito. El común de los mortales necesita ir pasando unas fases, como cuando de pequeño jugabas al Sonic con la Sega Megadrive que para alcanzar el objetivo final que era destruir al villano de turno, tenías que pasar antes una serie de pruebas o “pantallas”

En el nudismo siempre he creído que uno tiene también que pasar sus fases para convertirse en un nudista “de pro” y voy a intentar enumerarlas. Por supuesto es todo bajo mi experiencia personal y sin ánimo de sentar cátedra:

Fase 1, toma de contacto:

Uno un buen día descubre el nudismo, sí, esa práctica que consiste en estar desnudo, no parece muy complicado pero aunque a priori parezca sencillo no lo es, primero, antes de despojarte de la ropa has de hacerlo de tus prejuicios, miedos, complejos y basura mental en la que asociabas la desnudez con la intimidad o llegado el caso, con el sexo. Cuando ya has logrado liberarte de esas cargas puedes considerarte un novato en el nudismo y comienzas a hacerlo en solitario, ya sea en casa o si te pilla cerca la costa, en una playa. ¿Quien no ha tenido su primer contacto con el nudismo en casa cuando se quedaba solo?. Yo lo hacía, esperaba que mis padres se fueran para desnudarme. Al principio uno se siente raro, sí, no es lo mismo sentarse en el sofá a un ver una peli vestido que es lo mas normal del mundo que hacerlo desnudo que es una novedad…en esos momentos unos a veces se pregunta ¿ qué estoy haciendo?. Pero dejaré esta reflexíon para más adelante pues creo que forma parte de otra fase mas abanzada.

Fase 2, el pregón:

Cuando ya has disfrutado en soledad de los múltiples beneficios que aporta el nudismo quieres que la gente que te rodea te acompañe en ello. Por supuesto esto no suele ser nunca correspondido…es como la chica esa que te gusta cuando eres adolescente, sabes que es inalcanzable pero aun así tu le pides salir, su negatividad te devuelve a la realidad, pero por unos instantes tu te montas tu peli pensando en que si serás correspondido.

Lo normal cuando lo cuentas es que te encuentres con caras raras, extrañeza o negatividad…eso en el mejor de los casos…en el peor alguien te pondrá la etiqueta de guarro o pervertido.

Fase 3, vivir desnudo:

Cuando ya tienes el culo pelao de desnudarte en la playa te planteas el porque no seguir despelotado cuando vuelves a casa. Eres nudista no?, pues tienes que hacer gala de tu condición y pasar el mayor tiempo posible sin ropa, eso incluye el tiempo que pasas en casa. No os voy a engañar, al principio y aquí retomo lo comentado de la Fase 1, te sientes tremendamente extraño. Tomar el sol en la playa o bañarse desnudo es algo más fácil de hacer, siempre te puedes poner a ti mismo la excusa del bañador mojado…¿pero en casa? ¿Qué excusa te pones?. ¿Comodidad?, realmente es mas cómodo estar desnudo que vestido?, cocinar, limpiar el polvo, fregar los baños en posturas indecorosas…sentarte en verano en tu sofá de piel…es cómodo realmente? no sé, lo que si se que a los nudistas nos gusta. Recuerdo que la primera película que yo vi en completa desnudez fue “El día de la bestia”, me sentí raro viendo en pelotas a Santiago Segura correteando por madrid persiguiendo al anticristo (en pelotas yo, no Santiago Segura). Hubo momentos que me preguntaba qué hacía desnudo, ¿no estaré perdiendo la perspectiva?, ¿me estaré radicalizando demasiado?. No, sólo hago lo que me gusta que estar en bolas. Luego vinieron las vacaciones y escapadas de fin de semana a centros naturistas (campings, hoteles, apartamentos…etc) Cuando descubrí lo bien que sentaba pasarse una semana en completa desnudez no me lo podía creer, cualquiera volvía ya al bañador o a la camiseta para tapar las lorzas…porque el nudismo te cambia la vida!. Sí, cuando iba a playas textiles no me quitaba la camiseta nada más que para meterme en el agua porque no se vieran las lorzas, cuando haces nudismo las lorzas te importan tres pepinos.

Fase 4, el desnudo social.

Es la fase en la que sociabilizas con otros nudistas. En pareja no cuenta y cuando te pides una cocacola en el chiringuito nudista tampoco, yo me refiero a mantener una conversación normal con otro tio o grupo de personas todos en bolas. Personalmente me encuentro en esta fase, no recuerdo haber mantenido una conversación normal con alguien en bolas nunca. Bueno, en realidad me encuentro en la fase anterior ya que si no he hablando aún con nadie estando en bolas mas allá del “hola”, “adios”, “soy de la habitación 320” o “quiero una cerverza”, es que me encuentro aún en la fase 3.

Fase 5, Only one nude

Quien es capaz de hacer esto, es Dios para mí. Me parece el sumun de las fases, poder estar desnudo entre gente vestida siempre me ha parecido el no va más. Pongo un ejemplo. Este verano pasado, en Vera, salimos mi pareja y yo a caminar rápido por hacer un poco de ejercicio, (caminar rápido como cuando llegas tarde a algún sitio importante, pero sin correr que tampoco estamos locos) y nos cruzamos varias veces con otra pareja que iba desnuda ya bien adentrados en la parte texil, caminado por el paseo “maritimo” y hablando de sus cosas como si nada. Pues para mi eran Dios y Diosa. Que te sude todo lo que piensen de tu desnudez me parece el sumun del nudismo.

Antes de esta fase, creo que hay una fase 4’5 que es estar desnudo entre otros nudistas que estan vestidos. Esto sería casi la antesala, pues no es lo mismo estar desnudo entre gente que ve el desnudo con la misma naturalidad que tu, que entre posibles intolerantes a la desnudez. Hay que tener un par bien puesto en el segundo supuesto.

¿En qué fase estáis vosotros?.

La Confianza

Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida”

El nudismo, el desnudarse junto a otras personas, sin ninguna intención sexual, a mi forma de ver es una de las maneras de ganar confianza personal, es un momento de igualdad, en el que te liberas del peso que nos pone encima nuestro día a día. Nadie es mejor que nadie, solo mentes abiertas que entienden que para ser feliz tan solo hace falta el ser libre.

Al mismo tiempo, considero que da confianza en nuestro día a día y te ayuda a enfrentarte a la sociedad sin miedos ni tapujos. Ayuda en la autoestima, eres consciente que tu mente es capaz de adaptarse a cualquier situación.

Por ultimo, es mas fácil confiar en una persona que es capaz de desnudarse contigo, es una muestra de lealtad y fraternidad, te hace sentir que esa persona es mas similar a ti en los principios básicos de las personas sobre el respeto y igualdad de todo el ser humano, sin hacer discriminación de sexo, orientación sexual, o raza.

Desde estos puntos de vista, se me hace ver que la vida es mas fácil dentro de un entorno nudista, así que vamos a empezar a buscar políticos nudistas, a ver si así conseguimos una política correcta y con mas cordura que la que tenemos. 😉

La fortuna de ser nudista en España

Hay quien cree que el nudismo en nuestro país es una práctica en declive. Que cada vez se ven menos jóvenes, o que hay un retroceso legal con ordenanzas municipales como las que lo prohíben en Cádiz para sus playas urbanas (avalada por el Tribunal Supremo) o en San Pedro del Pinatar en todo su territorio. Puede ser cierto, pero…

Pero hay que poner las cosas en su contexto:

Elige un punto del litoral español. Cualquiera. Y comprobarás que, en una distancia no mayor de media hora en coche, puedes encontrar una playa de uso nudista. Me atrevo a decir que esto no sucede en ningún otro país del mundo, ni siquiera en Croacia, que desde hace décadas entiende que el turismo nudista-naturista como un nicho importante de negocio y lo promociona de manera preferente. Mi experiencia personal buscando playas nudistas en países como Portugal, Grecia o Italia confirma que, fuera de España, es mucho más difícil. En lugares como Menorca, Fuerteventura o el levante almeriense, de hecho, las playas y calas donde desnudarse son mayoría. En el interior, la cosa cambia; hay algunas áreas en pantanos y ríos “de tradición nudista”, pero son escasas, escondidas y claramente minoritarias.

La Federación Española de Naturismo (F.E.N.) insiste en que, de acuerdo a la Constitución Española de 1978 y al Código Penal de 1995, el desnudo es una más de nuestras libertades y es plenamente legal en cualquier lugar y situación. Defiende este convencimiento con uñas y dientes en los medios de comunicación y en instancias judiciales (a veces con éxito, otras no). Lo que es cierto es que, mientras que en la práctica totalidad de países se precisa una “autorización” oficial para que en un lugar se pueda hacer nudismo de manera pública sin exponerte a sanciones, en España lo que rige –salvo polémicas muy puntuales- es la “costumbre”. La costumbre a veces cambia: lugares que eran claramente nudistas antaño, ahora no lo son tanto, o viceversa: depende, por tanto, de nuestra presencia, y no de un cartel señalizador o una ordenanza.

En cuanto a alojamientos nudistas (campings, hoteles, urbanizaciones), hay opciones variadas –que seguro iremos recorriendo en futuras entradas de este blog-  aunque con presencia desigual en nuestra geografía. Así, en todo el litoral norte, desde Galicia a Euskadi, no existen… lo cual no se explica sólo por la climatología menos propicia, ya que en la costa atlántica francesa hay centros “de solera” como Arnaoutchot o Montalivet. En esto tenemos que reconocer que en Francia nos llevan ventaja sobre todo en cuanto al campismo naturista, con muchas más instalaciones tanto en costa como en interior.

También podemos recordar que hay en España un significativo número de 16 Asociaciones naturistas integradas en la F.E.N., algunas de índole regional y otras centradas en un lugar concreto. De su funcionamiento nada puedo decir, ya que nunca sentí la necesidad de tener carnet o pagar cuota, claro que en esto tiene que ver que donde residimos (Extremadura) no hay asociación ninguna.

En conclusión, España tiene muchas, muchísimas, cosas malas y también peores. El que os escribe es de todo menos “necionalista”, pero es justo reconocer que, en cuanto a oportunidades para el nudismo, es una suerte vivir aquí. Apreciémoslo y no dejemos que, también, nos recorten esta fortuna.

A %d blogueros les gusta esto: